Pedro
Berruguete (~ 1450-1504), Santo Domingo y los albigenses, óleo
sobre tabla, retablo del claustro de Santo Tomás de Avila, (1,69
x 0,78 m), Museo del Prado, Madrid
Menos famoso que el cuadro conocido como Auto de fe, forma parte del mismo
conjunto destinado a celebrar la memoria de Santo Domingo de Guzmán,
fundador de la Orden dominica e inquisidor. Enseña cómo
en la hoguera arden los libros heréticos, mientras el católico
se mantiene por milagro en el aire. En primer término, un hombre
arroja tomos al fuego, y otro lo atiza. Detrás, el Santo con un
fraile y varios notables; a la derecha, destaca un grupo de herejes albigenses
presenciando el milagro.